28 de julio de 2010

my dream dress

Después de llevar un tiempo obsesionados con imágenes como esta:
Y después de que Louis Vuitton nos sorprendiera con una campaña para la próxima temporada en la que las mujeres vuelven a ser mujeres, con toda su feminidad, curvas y hasta un poco de cursilería (y lo digo encantada, porque al final a mi lo femeniiiiiiiiino me encanta)
No tuve más remedio que ir a mi segundo armario (dícese del armario de mi habitación en casa de mis padres, que aún conservo hasta arriba de ropa y que me da alegrías como la que vais a ver ahora)

¿Y qué había allí? ESTO:

Vestido: Cristina Piña
Pañuelo: Hermès

Un vestido denim que diseñé y cosí hace al menos 7 u 8 años y que tenía guardado como oro en paño porque era "carne de vintage"

Mi vestido de ensueño, un vestido mágico que te transporta inmediatamente, en cuanto acabas de subir la cremallera a 6 décadas atrás. Ni le estoy haciendo publicidad ni nada parecido, es mágico de verdad. O... al menos en mi mente fantástica y dada a la imaginación funciona a las mil maravillas. Es ponérmelo y verme en un cadillac descapotable o en un jardín rodeada de mujeres ideales que toman te con pastas recién salidas de la peluquería y con la manicura perfecta.
Ay.... (suspiros) creo que me voy a casa a ponérmelo, mi aburrido día de hoy necesita un poco de magia.

26 de julio de 2010

los baberos de Trucco

Hubo algunas cosas que me dejé en el tintero antes de empezar con el aluvión de wedding-post, así que hoy os recupero una de ellas.


Antes de la boda, el equipo de Trucco, me invitó a conocer su showroom. Muchas novedades para la próxima temporada, tengo que decir que la firma se está reinventando y que entre sus propuestas para la próxima colección encontramos prendas como una biker de cuero. Yo creo que esto hace unos años era imposible encontrarlo en Trucco. No porque no se llevara, sino porque la imagen de la firma estaba muy lejos de este estilo. Siguen fieles a su estilo romántico de ropa ideal para ir hecha una lady a la oficina, pero cada vez se acercan más a la tendencia.

Si hay algo que me llamó la atención de la nueva colección, fueron los "baberos". No hablo de que este complemento sea ninguna novedad, empezamos a verlo en pasarela hace tiempo, pero me sigue gustando, porque es un complemento capaz de cambiar radical el aspecto de una prenda.
Imagínate el típico LBD básico como el de la imagen, del que estás un poco aburrida pero que sigue en tu fondo de armario porque siempre te saca de un apuro. Le pones el babero, le añades unos buenos complementos... ¡y es otro!

¿Os habéis apuntado ya a la moda de los baberos? Yo compré uno cuando comenzaron a aparecer y mi truco es combinarlo con camisetas de rayas marineras azules. Me encanta el efecto casual + brillo.

22 de julio de 2010

liberty, navy & ruffles

Vestido: cristina piña
Hace mucho tiempo que no pongo ninguno de mis diseños en el blog y este tenía muchas ganas de enseñároslo. Como me pasa muchas veces, compré la tela por impulso, pensando hacer algo bastante diferente, pero sobre la marcha, cambié de idea y el resultado es una mezcla de tendencias de esta temporada. Vamos por partes:

El estampado liberty, uno de mis preferidos, le da ese aire delicado y dulce.

Las rayas navy en la parte de abajo del volante, le aportan un toque original que hace que el vestido rompa un poco con lo "habitual".

El mega-ruffle asimétrico, le da movimiento y personalidad.

Aparte de juntar no se cuantas tendencias, tiene otras virtudes, no creáis. Es fresquito y cómodo. Y tengo que decir a mi favor, que el resultado fue un auténtico éxito el día que lo estrené. Lo que más gusta es que el volante tenga dos estampados, ¿coincides con la opinión general?

¡Buen fin de semana a todos!

20 de julio de 2010

aroma a estío


En mi primer día de trabajo después de mi estancia de casi un mes "en una nube", mi portero me obsequiaba con una paquete que había llegado en mi ausencia, cosa que me alegró un poco la mañana. Lo abrí inmediatamente y ¿qué encontré dentro? Algo que me recordaba que tengo todo el verano por delante, ¡olor a verano! Ya me importaba un poco menos tener que volver a la ofi, además, ¡con todo lo que tenía que contar!

Para mi las fragancias azules evocan frescura, mar y verano, claro (ahora que lo pienso, supongo que de eso se trata, no?) Bueno, a lo que iba, que al probar el perfume... Mmmmm... tenía todo el océano delante de mi. Lástima que no fuera el Índico, como cuando paseaba por Lombok unos días atrás, porque para mi los perfumes azules siempre huelen a Mediterraneo (no me preguntéis por qué, porque no lo se,es así y ya está)


BLV Eau d’Eté es un aroma delicado, fresco y floral que aprueba con creces para ser mi fragancia de este verano. Ya se que aquí os contaba que siempre me gustan los perfumes rosas, pero el verano siempre permite estas extravagancias :)

19 de julio de 2010

el baile, la sorpresa

Y llegó el momento de abrir el baile. Aunque el vals me parece un baile muy bonito y con los clásicos siempre se acierta, nosotros quisimos hacer algo diferente y un poco más arriesgado: un tango.

Si, y además no un tango cualquiera, si no el tango que Al Pacino baila en la película Esencia de mujer. La canción es "Por una cabeza" de Carlos Gardel, seguro que os suena y para que no os quede duda alguna, os pongo la escena.


Por si alguien no ha visto la película, el actor interpreta a un invidente, de ahí el mérito añadido al baile y además, la chica (en teoría) nunca ha bailado un tango. Partiendo de esto, no podía ser de los tangos más difíciles... Nos pusimos frente al PC y aprendimos cada uno de los pasos bailando por el salón (desde entonces creo que mi vecino de abajo me odia).
El día de la boda, lo que más miedo me daba era no poder hacerlo por el vestido. Aunque había ensayado con taconazo y vestido largo, un vestido de novia no es exactamente lo mismo, pero no podíamos dejar a los invitados sin sorpresa. Hubo que hacer alguna improvisación porque el vestido no me permitía hacer algunas cosillas... pero creo que no quedó mal del todo.

Y hasta aqui la boda. Se que han sido muchos post y que puedo haberos aburrido un poco, pero como fuisteis muchos los que me pedisteis detalles, ahí están la mayoría. Me he guardado algunos, como los trajes de los cuatro pajes preciosos que nos acompañaron, nuestros sobrinos y alguna otra cosa que me parece demasiado personal.
Gracias por vuestros comentarios y por vuestros mails, me han encantado todos. (Y a partir de ahora, prometo retomar la actividad normal en el blog).

15 de julio de 2010

EL VESTIDO

Foto: Leandro Martín
Y por fin lo más esperado, EL VESTIDO.
Ya se que llevo un montón de tiempo con la intriga el vestido, que aquí ya empezaba a daros pistas y que he pasado no se cuantos meses haciendo tremendos esfuerzos para guardar el secreto así que es hora de revelarlo. ¡Tachaaaaaaan!
Foto: Leandro Martín
¿Qué os parece?, ¿era cómo imaginábais?
¿Os acordáis de ésta entrada? Ahá, aún no había comunicado que me casaba, pero la ocasión especial de la que hablaba era nada más y nada menos que mi boda. Como es obvio, al final me decidí por el estilo Carrie pero en versión boda.
No se si lo podéis apreciar en la foto, pero mi vestido lleva el cuerpo drapeado de tul hasta la cadera y desde ahí sale una espectacular falda con una enorme cola que lleva una número incalculable de horas de trabajo. El tejido es el mismo tul que el del drapeado, cortado en metros y más metros de tiras y montado sobre una base de tela, plieguecito a plieguecito, haciendo las formas asimétricas, hasta completar la falda entera.
Como no podía ser de otra manera, el vestido de mi vida tenía que ser de Teresa Helbig.
Ya os conté como la conocí aquí y os enseñé parte de su trabajo aquí. Ya os dije que para mi era una diseñadora con charm y ahora puedo decir que no sólo es eso. Después de vivir junto a ella la experiencia de que me hiciera mi vestido de novia, puedo decir que también es una persona con charm, que tiene un allure especial y que sabe transmitírtelo.
Dicen que todas reconocemos "nuestro" vestido al probárnoslo. No se si eso es cierto, pero lo que os puedo asegurar es que cuando lo llevas puesto, tiene tanta magia que te hace sentir inmensamente feliz y especial.
En cuanto a los complementos, tenía claro que quería llevar tocado en vez de velo, aunque a Teresa se le ocurrió la idea de combinarlos de esta forma tan original, colocando el velo a un lado. El tocado está hecho a mano con cristalitos swarovski y el velo es del tul más especial que he tenido nunca jamás en mis manos, en serio. Ambos son de la diseñadora, claro.
Como veis en la foto, el peinado tenía cierto aire vintage, con ondas al agua en la parte de delante y recogido despeinado en la parte de detrás.
Los pendientes, no podían ser muy grandes pero debían conectar con el conjunto, así que estos de Bárcena de estilo Art Decò me parecieron perfectos.


El ramo quería que tuviese un aspecto delicado y que a la vez fuese original. Elegí peonías de varios colores, porque a me gustan los ramos desiguales, pero coherentes. La mayoría eran peonías blancas, tres rosa clarito y un par rosa fuerte. El complemento: brunia, unas pequeñas bolitas con un color empolvado indefinido y tacto aterciopelado. Los tallos iban al aire y se sujetaba con un encaje antiguo. ¿Qué a quien se lo di? Rompí el tópico de dárselo a una amiga soltera y decidí dividirlo en cuatro. Se lo regalé a tres de mis amigas y a mi hermana, porque cada una de ellas ha tenido (y tiene) un papel muy importante en mi vida.
Y para terminar, mis dos pares de zapatos:

Los oficiales: unos preciosos Valentino de seda en tono rosa empolvado con ¡12,5 cm de tacón!


Los secundarios: unas alpargatas-joya de Castañer que me ayudaron a llegar al final de la fiesta sin sentir ni un ligero dolor de pies.
Bueno, pues por fin está desvelado el secreto. ¿Qué os ha parecido el conjunto? Como veis, he cumplido mi palabra y a pesar de que no suelo poner fotos mías en el blog, ahí me tenéis, vestida de novia.

14 de julio de 2010

detalles, tercera parte

¿Qué os sugiere la palabra Polaroid? Seguro que os trae un montón de recuerdos gratos. A mi me recuerda a tardes de verano en al río, a reuniones de mis padres con sus amigos o a eventos familiares. Recuerdo perfectamente como mi madre cogía con cuidado la foto y evitaba que le diera la luz al principio, para que no se velara. Creo que si me esfuerzo, puedo recordar hasta el olor de las fotos cuando salían de la cámara.

Para mi la Polaroid de mis padres era casi un instrumento mágico que te permitía ver inmediatamente las fotos. Saldrían mejor o peor, pero yo quería que las hicieran siempre con aquella cámara porque no había que esperar.

Tan buenos recuerdos nos traía que decidimos que siguiera desempolvar la magia de la Polaroid para compartirlo con nuestros invitados. Se la pedimos a mis padres y al contrario de lo que esperaba, no se sorprendieron ni un poquito, que bien me conocen... Ahí empezó el periplo en busca de las cargas que dejaron de fabricar hace nosecuantos años. Suerte que recordaba haber escuchado en algún sitio hacía un tiempo que habían ideado un proyecto para recuperar este tipo de cámaras. Como internet es mágico para estas cosas, lo encontré a la primera. Las cargas se podían comprar on line, pero íbamos un poco justos de tiempo. Crucé los dedos y me metí en la sección de distribuidores. ¡Bingo! En Barcelona había una tienda, así que el resto del milagro lo hizo mi hermano que vive allí. Gracias, Luis.

Compramos un album de fotos, varios rotuladores a juego y pegatinas autoadhesivas por las dos caras. Preparamos este texto y todo junto se colocó en un lugar estratégico, sobre el piano. El resto lo hicieron nuestros invitados.

El resultado, un album de fotos espontáneo y divertido que nos dejó recuerdos muy gratos de esa noche y que conservaremos siempre.

Para nostalgicos, os dejo la web donde podéis adquirir desde las cámaras hasta las cargas: the IMPOSSIBLE project

13 de julio de 2010

palomitas, bloggers y una hora más en Canarias

Uno de los mejores planes estivales que se me ocurren es compartir una comedia ligera con amigos y tomar unas cañitas y eso fue lo que hice el martes por la tarde.

Desde Hoss recibimos una invitación-blogger para ver la película "Una hora más en Canarias" en la sala Vértice. Desde luego, esto de ser blogger no deja de sorprenderme a mi misma... No había escuchado hablar de la película, pero tenía el aliciente de que la mayoría del vestuario es de Hoss y que era de los mismos creadores de "El otro lado de la cama", película con la que me reí mucho hace ya algunos años. Tengo que decir que las películas no tienen nada que ver, la única conexión es que es una comedia musical romántica. Sin duda me quedo con "El otro lado de la cama", pero.... el vestuario es mejor en esta. Hoss imprime un estilo colorido en toda película que encaja muy bien con la ubicación isleña donde está rodada. La firma está presente en toda la cinta, tanto que hay hasta una escena grabada en una de sus tiendas.

Y ahora viene la curiosidad, el protagonista, Quim Gutierrez, busca novia en facebook, así que si eres una de sus fans y tienes curiosidad, puedes acceder por aquí. Podrás asistir con él a la premier el próximo 16 de julio y muchas cosas más.

12 de julio de 2010

detalles, segunda parte

Espero que os gustasen los detallitos que os conté el otro día, hoy tocan detalles de costura.

Una de las cosas que decidimos con mucho tiempo de antelación y en un momento de lucidez fueron los nombres de las mesas. Nada de 1, 2, 3... no, no, no... esto era una boda de alta costura, ¿no? Bien, pues las mesas tenían que hacer honor a diseñadores, a los clásicos, a los grandes de siempre. Así, Christian Dior acompañó en la cena a mis amigas de la facultad y sus respectivos, mientras que Coco Chanel estuvo con mi hermano y otro grupo de amigos, Jeanne Lanvin cenó con mi hermana y mis primos... y así sucesivamente.
La mesa principal, como no admitía acompañantes que no fueran de la familia... se llamó "Haute Couture" y fue la única con la ilustración en color y el encaje horizontal.

Los meseros los hice uno a uno y con cariño, pero cuando los hacía no imaginaba que serían lo más codiciado de cada mesa. ¿Lo veis?, aún llevando bolso pequeño no quedó ni uno, es más, he tenido que hacer más de una réplica para aquellas que se quedaron con el antojo.
Cada mesero estaba hecho por las dos caras con superposiciones de papel verjurado, en la última llevaba el nombre del diseñador y una foto de él mismo o de uno de sus diseños. Como adorno llevaban una cinta de encaje de valencienne que acababa en un lazo, ¿no os parecen una monada?
Cambiando de tema, nunca me han gustado los cojines de arras, es más, es una de las cosas de la boda que me parece que aglutina mayor cantidad de pomposidades, horteradas y ñoñerías juntas en un espacio mínimo. Por nada del mundo quería tener uno así, así que fabriqué el mío propio en lino, con dos C bordadas en el centro (no de Coco Chanel, no os confundáis, son nuestras iniciales) y con una hilera de flequitos de seda alrededor, ya está.

9 de julio de 2010

detalles, primera parte

Yo soy una persona muy detallista. Lo he oído tantas veces que ya es algo de lo que no dudo. Desde que era muy pequeñita, puedo recordar a mi madre o mi abuela diciendo: "Es que Cristina es muy detallista". Con eso asumido y sabiendo la plena satisfacción que experimento cada vez que le doy un regalo a alguien, estaba claro que en mi boda iba a haber más de un detallito. Confieso que quería darles a los invitados alguna cosa más, pero me convencieron cuando me dijeron que las invitadas llevan bolsos diminutos y acabarían odiándome por tener que llevar tantas cosas en las manos. Ahí tomé conciencia y paré.

Toda invitada a una boda puede tener una serie de imprevistos que todas conocemos y que si no te arruinan la fiesta, si te la fastidian un poco, así que decidimos poner remedio a eso. Al llegar al Cigarral, antes de entrar al cóctel, la camarera que recibía a los invitados, obsequiaba a las señoras y señoritas con un completito kit de emergencia que hicimos meses antes entre mi madre, el novio y yo. Mi madre hizo con cariño y paciencia más de 80 delicadas bolsitas de lino rematadas con encaje valencié (gracias mamá, si no es por ti...) Entre el novio y yo hicimos las etiquetas, las llenamos de todo lo que pensamos que una señorita podía necesitar y las cerramos cuidadosamente con un lazo color nude que combinaba con los fajines de los pajes, mis zapatos y algunas cosas más.

¿Queréis ver la etiqueta del contenido que iba dentro?

Cuando ya estaban solucionados los imprevistos, quisimos que los invitados tuviesen un recuerdo muy nuestro, así que recurrimos a Olivia. Conocí a esta artista a través del blog de Maca, cuando nos contaba los detalles de su boda hace un año y, aún a riesgo de que me llamasen copiona, la idea me pareció tan genial que no se me ocurrió nada mejor que un jabón personalizado para nuestros invitados. Se lo propuse a la madrina, que tradicionalmente es quien se encarga de esto y también le pareció buena idea, así que manos a la obra.

Me puse en contacto con Olivia y ahí comenzó un ir y venir de mails que duró hasta la semana antes de la boda. La verdad es que crear un jabón inspirado en ti en un momento tan especial de tu vida y con un fin tan delicado como que sea el regalo del día de tu boda es mucho más bonito de lo que habría imaginado nunca.

Empezamos por transmitirle todos y cada uno de los detalles que estaban decididos en la boda, cual era la idea, la temática, etc, etc... Continuamos con una descripción detallada de cada uno de nosotros (personalidad, intereses, gustos, detalles, perfumes, estilo...) yo hice la de Carlos y Carlos hizo la mía, así era un poco más objetivo ;)

El objetivo en el caso de Carlos era conseguir una fragancia marinera que evocase su personalidad, desde sus raíces mediterráneas hasta su pasión por la navegación.

En mi caso, queríamos una fragancia empolvada y tradicional donde estuviesen presentes los perfumes de antaño y la tradición de la costura.

Después de esto, empezamos a perfilar cual sería la esencia principal y base de nuestros jabones. Continuamos con la segunda esencia, y en el jabón masculino, hasta una tercera.
Cuando esto estuvo decidido, pasamos a escoger los elementos naturales para fabricar el jabón.

Al leerlo suena sencillo, pero imagináos tener que elegir entre cientos de elementos y de esencias teniendo en cuenta sus propiedades.

A primeros de abril llegaban las muestras a casa, ¡wow! No puedo describiros la experiencia de olerlo por primera vez...

Paralelo a esto, fuimos escogiendo el papel para envolverlo, diseñando las etiquetas y pensando como cerrarlos. A mi me apetecía mucho que fuesen con encaje y gracias a la persistencia de Olivia, encontramos la mejor solución. Los de Carlos, nada mejor que un cordón marinero. El toque final... lacre con nuestras iniciales.

Sólo faltaba un pequeño detalle, el nombre del jabón:

Haute Couture para el mío, no hace falta decir por qué.

39º 53', 60 N; 000º41',20E para el de Carlos, unas coordenadas muy especiales para nosotros.

¿El resultado?
Haute Couture: magnolia y heliotropo + manteca de karité + aceite de rosa mosqueta.
39º 53, 60N; 000º41',20E: cedro, cajeput y brisa + manteca de karité + aceite de sésamo.
Una vez cerrado todo, no podía esperar el momento de recibirlos. Cuando llegaron a casa y pude leer el texto que Olivia había escrito y añadido a cada uno de los jabones, contando la historia del jabón... me quedé sin palabras. Sin duda, habíamos hecho la mejor elección.

Y por último... no podemos olvidarnos de los invitados pequeñitos, que en nuestra boda no eran niños, si no princesas y piratas. Así que cada uno recibió un detalle especial acorde a su rango: ¡varitas para las niñas y espadas para los niños!

7 de julio de 2010

una boda vintage




Lo primero que tuve claro de mi boda fue que quería que tuviese cierto aire vintage y que la temática fuese la moda.

El coche de los novios no podía ser otro que un Morgan descapotable de los años 40. Nos pareció que ningún otro coche mejor que este podía aportar esa estética vintage que tienen los clásicos ingleses. Descapotable pero no ostentoso, clásico pero no "clasicón" y algo muy importante, de color oscuro. Personalmente, este tipo de coches me gustan oscuros, ya hay bastantes cosas blancas en una boda como para que parezca que llegas montada en un pastel.
Foto: Verónica Díaz
En el lugar donde celebramos la cena, El Cigarral de las Mercedes respiraba a partes iguales tradición y diseño, así que nos pareció perfecto desde la primera visita. El gusto por los detalles, la espectacular panorámica de Toledo, la atención y las sorpresas convirtieron la celebración en un día inolvidable.

La música ocupó un lugar destacado, desde las piezas escogidas para la iglesia, donde entré al son del Canon en Re Mayor de Pachelbel, hasta todas y cada una de las canciones que nos acompañaron durante el cóctel y la cena, donde entramos mientras sonaba esta canción. Algo que llamó la atención de los invitados, fue la pieza elegida para el momento del Consentimiento: Moon River, de la BSO de Desayuno con Diamantes.
Escogimos las canciones con cuidado y con mimo. Cada una de ellas tiene algo de especial para nosotros y todas vienen de décadas entre la de los 20 y la de los 50. Con esta música de ambiente, nos resultó mucho más fácil conseguir esa atmósfera mágica de película clásica.
Os he preparado una lista de reproducción de Spotify para que podáis escucharla, sólo tenéis que hacer clic aquí. (Espero que funcione, no lo he hecho antes)

Aviso para navegantes, son más de 4 horas de música os aseguro que pueden transportaros a una realidad paralela de fiestas de otra época de la que es difícil salir.

Edito: Ya voy recibiendo alguna foto, así que he cambiado la del coche para poneros la del coche real. Gracias, Vero.

4 de julio de 2010

de vuelta

Ya estoy de nuevo aquí, un poquito más morena después de mi luna de miel y luciendo esta preciosa alianza en mi dedo anular.

Después de tanto tiempo, de tantas emociones y de tantas cosas nuevas, no se muy bien por donde empezar, así que os iré contando poco a poco los detalles del que fue el día más emotivo de mi vida.
Para celebrar el gran día, elegimos el mejor escenario que podíamos imaginar, la que a mi juicio es la ciudad más bonita y con más magia: Toledo.

El día se despertó lluvioso y yo, sorprendentemente tranquila. Ninguna novia quiere que el día de su boda llueva, pero cuando la remota probabilidad de que el 12 de junio llueva en Toledo, se convierte en un hecho... ¡no importa! El día es igual de especial, os lo aseguro, así que desde aquí animo a todas las novias venideras a que dejen de consultar la página de meteorología, porque tu día va a ser igual de mágico llueva, nieve o truene ;)

Ya se que estáis pensando que me deje de rollos y os enseñe lo que tenéis más ganas de ver: el vestido. Pues el vestido se va a hacer aún esperar un poquito, porque no he conseguido que nadie me envíe ni una sola foto. Eso si, de momento os dejo un pequeño detalle del vestido y algunos de los complementos: los zapatos y el tocado. ¿Qué os parecen?