Reconozco que me aburren bastante las secciones de belleza de la mayoría de las revistas, pero cuando vi la posibilidad de ir a la jornada de belleza de Vogue, no se por qué, me apeteció.
Pensé que mi visita sería "entrar y salir", así que decidí aprovechar el tiempo de comida para escaparme de la oficina. "Me dará tiempo a pasar y luego tomarme un sandwich" pensé.
Nada más lejos de la realidad, entre por la puerta y me recibió Maria Antonieta nada más y nada menos. Como lo leéis y para muestra, la siguiente foto:



Además de probar el color de labios en el "coral" de moda, me retocaron todo el maquillaje y me regalaron una rosa de
Bulgaria espectacular que ahora adorna mi tocador.
Encantadora, había pasado por Juicy Couture para probar el nuevo aroma. Muy de su estilo, por cierto. Me obsequió con un macaron, el único alimento que ingerí en todo el día, porque pasé allí tanto tiempo que no pude ni pararme a tomar el sandwich que me había prometido (que dura es la vida del blogger)
En
Germaine de
Capuccini me analizaron la piel.
Fue una grata sorpresa que me confirmaran que el tiempo y el dinero que invierto en "potingues" da resultados, porque me diagnosticaron una firmeza y una hidratación
increíbles.
El
stand era un
lujazo. ¡Hacían hasta limpiezas de cutis! Yo tuve bastante con el análisis de piel, no podía esperar la tremenda cola que había para esto.
Como estaréis imaginando, para analizar mi piel, antes me limpiaron media cara (literal) ¿cómo iba a presentarme así de nuevo en la oficina? Tuve que ir a Guerlain, aprobar su nuevo lápiz labial con pigmentos de rubí: Rouge G

Me enamoró el envase, juzgad vosotros mismos (yo ya lo he puesto en mi lista de Reyes)
Así de mona y de contenta me
fui a
Chanel y la recompensa a mi visita fue un
rouge de labios con un
aplicador nuevo que ha convertido mis labios en lo más
chic de mi
outfit de hoy.
Foto: cristina piña
Visita obligada era el stand de Dior, no quería deja de probar ese maravilloso producto, Capture total lumiere que te promete un cutis centelleante como si salieras de Tiffany no con una bolsita azul, sino con dos!
Foto: cristina piña
Me quedaba poco tiempo, pero no quería irme sin pasar por Bvlgari. Desde que me enteré de que habían utilizado los conocimientos de gemología de la firma para crear una línea de cosméticos, quería ver cual había sido el resultado.
Probé su
exfoliante Gommage Eclat y sólo os digo que creo que escribiré un post aparte.

Por cierto,
fijáos en el
packaging, parece una joya más de la casa.
De vuelta a la oficina, me veo radiante en los escaparates y en el espejo del ascensor, creo que ha merecido la pena saltarme la comida ;)
PD.- Estando tan ideal, el día no podía acabar ahí, así que cuando finalizó mi jornada laboral, pasé por Warlock, donde celebraban su segundo aniversario en Hermosilla, 51.
Copa de vino rodeada de joyas... ¿Qué mejor manera de acabar el día?
Foto: cristina piñaFoto: cristina piña