Para el próximo invierno,
Marc Jacobs nos ha preparado dos pasarelas totalmente diferentes. Por un lado, el diseñador nos
versiona el lado más
glam de los 80. No cabía duda de que esta década ha vuelto, pero ya podemos estar seguros de que lo ha hecho para quedarse. Si a alguien le quedaba alguna duda, o intentaba resistirse, solo tiene que echar un vistazo a lo que nos propone el diseñador:
Laca, laca y más laca.
La silueta, amplia, viene marcada por enormes hombreras.
Entre los colores, el negro como protagonista, acompañado por tonos brillantes.
Faldas globo, pantalones holgados,
leggins...

Por otro lado, si el próximo invierno es tan
frio como este, ya sabemos a quien tenemos que recurrir.
Marc, en su línea más joven, presentó ayer en
New Yok un colección inspirada en la ropa de montaña.
Debe haber pensado eso de ande yo caliente... y ha ha alejado el mito de que para presumir hay que sufrir. Las modelos desfilaban bien
abrigaditas de la cabeza a los pies y nunca mejor dicho, porque las botas merecen mención especial y los sombreros, pueblan la pasarela.

Entre los colores, el ya clásico gris y mucho rojo, para subir las bajas temperaturas. Del estampado, podemos decir que como el invierno pasado, los cuadros siguen pisando fuerte.

Las siluetas son amplias y el lado más femenino lo aportan cinturones
ciñiendo cinturas y volantes y faldones.
Destaca el gran número de vestidos con cierto aire romántico y
vintage, los abrigos y los pantalones, que siguen siendo amplios.

En mi opinión, una colección muy
ponible.
Y vosotras, ¿encontrais el nexo de unión entre ambas colecciones? ¿Con cual os quedáis? ¿Sois Glam o Montañeras?