26 de septiembre de 2011

Ailanto


Hacía algunas temporadas que Ailanto no hacía una colección que me gustara tanto como esta. La colección, tremendamente dedicada, fue una sucesión de vestidos lenceros de aire twenties, con talle en la cadera, que transmitía un carácter sofisticado y decadente. La colección estuvo llena de referencias al movimiento francés Nabi. Además de vestidos, pantalones capri, abrigos de verano, etc.


Siluetas sueltas, superposiciones y aire lencero para una mujer muy sutil. Plisados, frunces, jaretillas y un sinfín de detalles que daban a los vestidos una apariencia simple pero elaborada.


A destacar, como siempre los estampados utilizados, en este caso piñas por un lado y flores por otro.


Me encantó el mono que veis en la foto de arriba :)

Los tejidos vaporosos y los espejos situados sobre la pasarela crean una atmósfera de luminosidad que te traslada a otra época. Las mujeres de Ailanto tienen una fragilidad intencionada que combinan con una gran personalidad, algo que no es fácil de conseguir.

Me gusta el efecto del tacón de metraquilato y el vinilo de los zapatos, es el complemento perfecto.