13 de abril de 2011

Nantes: ruta cultural (II)

Continúo con el viaje a Nantes, hoy toca la segunda parte de la ruta cultural. Preparáos, porque ¡vamos de aventura!

Dando un Salto al Loira llegamos a La Isla de Nantes, que ha pasado de ser la zona industrial donde se situaban los astilleros y las fábricas, a uno de los proyectos culturales más ambiciosos de Francia. Allí encontramos algunas de las obras de Estuaire, una aventura artística que comenzó en 2007 y que nos muestra una serie de obras, de diferentes artistas que conviven en torno al Loira (a lo largo de toda ella, no sólo en la isla). Entre ellas, algunas tan dispares como un edificio que simboliza un nido (con sonido de pajaritos constante incluido), una casa ubicada encima de una chimenea industrial (por cierto, la casita se alquila, más o menos a 90€ por noche), una proyección de Laetitia Casta como una ninfa en el agua, un barco flexible, una gran tubería que simula una serpiente roja como animal sagrado o un montón de anillos que se iluminan sobre el río por la noche.
Si esto ya te suena a lugar de fantasía, espera a leer lo que viene ahora. ¿Cuando eras pequeño/a leías novelas de Julio Verne ? Alguna vez soñaste con estar dentro de una de ellas ? Pues aquí es posible. Las máquinas de Isla es una locura de proyecto que consiste en dar vida a animales fantásticos sacados de los croquis del mundo imaginario de Leonardo da Vinci: Un elefante de 12 metros donde pueden viajar 49 personas y que se pasea a sus anchas por la isla, un pez volador que nos en el que podéis vernos montadas a Patricia y a mi :D, un barco que te lleva en un momento a una tormenta con agua, olas, viento… y muchísimos más. Lo cierto es que es bastante indescriptible y que lejos de ser algo extraño y frío, resulta encantador sobre todo porque están hechos artesanalmente con materiales como madera, cuero… Impresionante.


Y si estás completamente metidos en un mundo de fantasía… ahora nos vamos a uno de película. En la margen del río opuesto a Nantes,a través de un cortito crucero fluvial, llegamos a Trentemoult, un pequeño pueblo de pescadores que te traslada a la campiña. Casas de colores, tejados de tejas rojas, jardincitos, pintores y vida bohemia. Imprescindible perderse por sus calles, ver la puesta de sol junto al río, disfrutar de la tranquilidad y de la vista del conjunto que parece más sacado de un lienzo que real.

5 comentarios:

La Boutique de la Srta. Bamboo dijo...

Qué post más bonito, te ha quedado genial, las fotos son estupendas, me encanta la luz y los colores.

abataba dijo...

Qué bonito!!

mer // galletasdeante dijo...

Jo, qué pasada, menuda envidia!!! Las fotos son preciosísimas :)

Un besito!!

rinconcreacion dijo...

¡Que bontio! Que envidia que da....
Besos

Fashion Limbo dijo...

qué cantidad de fotos tan lindas, menudo viajecito te diste ;)
Gracias por compartirlo, me apunto Nantes en la lista de lugares que visitar ;)