19 de febrero de 2011

Reflexiones de la primera jornada en Cibeles


Foto: Ernesto Soánez
Buscando un momento de paz, en este sitio de locos, me dispongo a contaros un poco los cotilleos, las cosas pequeñas y en fin, lo que no vemos en la tele pero lo que es el día a día de la Cibeles Madrid Fashion Week. Porque no nos engañemos, una cosa es lo que vemos en las revistas y otra muy diferente lo que se vive "in situ". Ni mejor, ni peor, diferente.

Llega el primer día y lo afrontas emocionada, porque han pasado cinco meses desde la última edición, porque tienes ganas de pasarela y por un montón de cosas más. Total, que lo primero que piensas es en qué te pones, Eliges modelito, te pones monísima y allá vas. Primera lección, da igual lo que te pongas, siempre habrá alguien que supere para bien y para mal :D. Porque en lo que a modelitos se refiere... ejem, esto es un circo. Seguro que esto ya os lo habrán dicho o lo habréis leído en algún sitio, pero es que es una verdad universal. Si quieres saber que ponerte, debes venir a Cibeles. Y si quieres saber que NO ponerte, también. La primera vez que vine, pensé que debía haber gente que en su armario tiene ropa para venir a Cibeles, porque en la calle yo no me encuentro casi nunca con gente así. Ahora creo que debe ser otra cosa, seguro que hay algún espabilado que ha montado una empresa que alquila ropa para venir aquí. (Si no existe, emprendedores del mundo: ahí hay un nicho de negocio brutal).

Bien, una vez disfrazados, perdón, vestidos, te presentas en ese maravilloso lugar que es el pabellón 14 de Ifema. Es un lugar muy especial en el que no hace ni frío ni calor, no es de día ni de noche, no se come... pero eso si, puedes beber café sin parar y esta edición comer barritas de Kellog's. Es una alimentación muy variada, porque las hay de chocolate negro, chocolate con leche y de naranja.

A pesar de que el primer desfile empezaba a las 12, a las 10,30h teníamos una cita que no podíamos perdernos, la inauguración del kissing room, ese lugar en el que todo el mundo bebe vodka (no por amor al vodka, sino porque lo patrocina Grey Goose y no hay otra cosa). La inauguración se debía a su cambio de decoración, que venía de la mano de Laura Vecino y su esposo. Tengo que decir que la remodelación ha sido elegante a la par que discreta. He tardado un día y medio en darme cuenta de que habían cambiado y, con un poco de ayuda me he dado cuanta de lo que era: ¡ya no ponen macarons! Ese dulce amado por unos y odiado por otros que ha llegado a inspirar hasta colecciones de moda.

Después de esto, una novedad: desayuno blogger en el "blogger space", que esta edición cambia de patrocinador y pasa a Las Rozas Village. ¿Qué por qué es una novedad? Porque como os he dicho arriba, lo de comer no es una práctica habitual en Cibeles. En la pasada edición, cuando Burguer King empezó a patrocinar El Ego, tenía alguna esperanza de que pusieran un stand con mini-hamburguesas, pero no les debió parecer glamouroso. Y en esta edición, después de ver a Carmen Lomana, con esa frase célebre en la tele: "A la parrilla, como me gusta", volví a pensar que a lo mejor la hamburguesa había adquirido un poco de caché, pero nada...

No se me puede olvidar otra novedad que me dejó pasmada. Por ahí hay algo parecido a una tómbola. No puedo hablar con propiedad porque no lo he visto de cerca, pero aseguro que me pasé todo el día escuchando a una mujer con un micrófono con un tono parecido a eso de "Y otro, y otro perrito piloto". Prometo investigar y contaros lo que es de verdad.

Y como novedad, en el stand de Las Rozas también hay talleres, en plan campamento. Ayer Mayte de la Iglesia enseñaba como hacer un blog de moda. Yo no asistí porque esa asignatura ya la había aprobado, pero aún sin haber recogido impresiones estoy segura de que mereció la pena aunque sólo sea por lo divertida que es ella.
Mañana os cuento más ;)

PD.- No tengo fotos acordes al contexto porque ayer tuve un problema con la cámara, así que como sin fotos quedaba un poco soso, os pongo la de esta chica como haciéndose la sueca con gafas de sol.

9 comentarios:

debi dijo...

Cristina, esta entrada me ha parecido super divertida, en serio. Es un punto de vista de Cibeles totalmente diferente, y eso que tú también te dedicas a esto. Enhorabuena por ser así, y por tu blog, por supuesto
bss.
deborahbueno.blogspot.com

rinconcreacion dijo...

Me ha encantado el post, me he reido un rato, divertidisimo a la par que discreto.
Besitos

Me lo pongo todo dijo...

Me ha encantado el post porque me he reido un rato.
Besitos.
Oti.

lola.mine dijo...

Esta es la mejor crónica de Cibeles de toooodas las que hay rodando, me encantó!

Besos y sigue reportando ;)

Zepequeña dijo...

Eres una con tus cronicas! Me has sacado una sonrisa y unas buenas risotadas!

me ha gustado tu cronica por que hablas de todo menos de moda!

Zepequeña.

Cool Life dijo...

Esos momentos de relax son verdaderamente inspiradores.
Muy buenas reflexiones.

Besos :)

Arantza Saez de Lafuente dijo...

Eres genial, Cristina!!!
Me lo he pasado "pipa" leyendo tu reportaje.
Qué grandes verdades...
Esperaré tu próxima crónica, con cierta impaciencia, jejeje
Un abrazo :D

Maite dijo...

Qué post más divertido, debe ser genial poder ser testigo de todo lo que se cuece detrás.

Sita dijo...

Cristina, tengo que decirte que chapó por el post... creo que lo pensamos tod@s las que vamos por allí, pero puesto con este toque de gracia aun si cabe gana realidad... Un besote