22 de febrero de 2010

ANGEL SCHLESSER

Si tuviera que elegir una palabra para definir este desfile, sin duda diría familiar, si os habéis fijado en la falda de la foto de arriba lo entendéis, ¿verdad? Si no sabéis a qué me refiero, haced clic aquí.


La colección, neominimalista, se enriquece con plumas de gallo y avestruz, pelo de cabra y piel de zorro que adornan faldas, hombros y cuellos. Como sabréis, utilizo bastante las plumas en mis diseños, no puedo decir que no me guste la colección.

Algunos guiños militares, yo no puedo dejar de pensar en ésta capa de cuero desde que la vi:


El diseñador nos presenta una mujer natural, elegante, sobria y con clase que piensa que más es menos y pone especial atención a los detalles. Los guantes largos le dan un aire muy lady a toda la colección.

Las líneas siguen las tendencias actuales marcando hombros, aunque de un manera discreta. La silueta es muy fluida en general. Las cinturas poco marcadas y algunos cortes a la cadera.
El pantalón, tobillero y estrecho en la parte de abajo.

Algunas asimetrías en los vestidos.

Los tonos naturales: beige, negro, azul marino, caqui... en contraste con rosa chicle y algún toque rojo.


Para la noche, vestidos largos cortados al bies de seda.