25 de febrero de 2010

ANDRES SARDA

Desde luego, este desfile fue una grata sorpresa. Los desfiles de ropa interior no suelen ser de los que más me gustan, pero en esta ocasión tengo que decir que cambié totalmente de opinión.
Cuando llegamos y encontramos una cajita con una nota dentro en la que nos describía lo que íbamos a encontrar, aquello ya prometía.

La casa de lencería nos transportaba al País de las Maravillas a través de una pasarela que simulaba un camino de baldosas y una herradura por la que saldrían las modelos. El humo artificial inunda el ambiente y aparece la primera modelo. Desde el pelo completamente cardado y con un tocado dorado hasta la blusa pintada que lleva nos acerca a n mundo de fantasía.

Una a una las modelos y los diseños nos van contando el cuento sutilmente: Alicia y las flores con unos diseños coquetos y dulces en colores rosa chicle, azul celeste y amarillo.

Los diseños van haciendo guiños a todos los personajes del cuento:

El conejo blanco, en la parte más delicada de esta colección de lencería. Encajes blancos y ligueros, coronados con unas grandes orejas de conejito.


El sombrerero Loco, en el momento en el que aparecen una serie de diseños en marino y negro mucho más sexy. Por supuesto, increíbles sombreros de copa.


La reina de corazones, subiendo el tono de la pasarela, con el color más sensual, los complementos son cada vez más espectaculares. La capa de seda salvaje roja y la falda corta por delante y larga por detrás son espectaculares.

Me encanta el detalle de la estructura del miriñaque dorada.

Y por último, el gato, con un body cubierto completamente de cascabeles que deslumbró a los fotógrafos con el movimiento de caderas de la modelo.