29 de septiembre de 2009

El Delgado Buil, fantasía

Si hay una cosa de la que me he dado cuenta en lo días que he pasado en Cibeles es de que a la gente nos gusta el espectáculo. Si no os lo creéis, preguntad a cualquiera que estuviese en el Desfile de El Delgado Buil el pasado martes. Cuando estás en una fashion week ves moda por todas partes, pero el espectáculo está casi siempre dentro de la pasarela (y digo casi, porque fuera también ves unas cosas a veces...)

La colección de las diseñadoras de El Delgado Buil estaba inspirada en Majorettes, así que a mi que fue majorette cuando era pequeña ya me tenían casi ganada antes de empezar.

Las prendas fueron una particular versión de esta estética. Colores empolvados, estampados de rayas marineras, detalles dorados, cuero, charol....
Me gustaron los culottes, no quiero decir que me los vaya a poner, pero me parecieron preciosos.
Destaco también los botines: blancos, acordonados, con taconcito... tipo sufragista.

La silueta holgada y con poco volumen, únicamente el que aportaban los volantes que fueron el único protagonista de la colección. Nada de escotes.

En mi opinión, la colección tenía poco riesgo, pero se metieron al público en el bolsillo al final del desfile, cuando aparecieron ¡4 majorettes! Que decir, de la emoción me daban ganas de coger una vara y desfilar con ellas. Hicieron todo: el ocho, lanzaron la vara.... bueno, me dejo de vocabularios majoretteros (ya os contaré mis andanzas otro día)

¿Lo mejor? ver la cara de los que tenía enfrente (incluido José Castro). Las sonrisas espontáneas y las palmas al compás de la música.

Nicolas Vaudelet, la mar

Ya no es verdad que en Madrid no tengamos playa, porque Nicolas Vaudelet nos trajo no solo la playa, sino el mar entero en su último desfile. Desde las sirenas hasta la autoridad portuaria desfilaron en uno de los desfiles con más imaginación de la pasada Semana de la Moda en Madrid. En mi opinión, en El Caballo han hecho un buen fichaje para dar la vuelta a su imagen.

Bien, como os iba diciendo, fue un desfile ambientado en el mar, no solo en el navy al que se nos tiene acostumbrados normalmente. Las redes se convierten en vestidos de noche, las gaviotas en improvisados tocados,

Cuero muy bien trabajado que en algunos casos me recuerda a Loewe, plumas, croché y un gran número de texturas hicieron las delicias de los expectadores.

Amplia gama de colores, del marrón al negro pasando pos azules marino (por supuesto), naranjas, blancos, metalizados...

Todo un despliegue de creatividad...

28 de septiembre de 2009

Lydia Delgado, sencillez

Lydia fue uno de los diseñadores que más molestias se tomo con los bloggers. Probablemente, dentro de un tiempo, esto sea lo habitual, pero a día de hoy, en nuestro país, es algo que aún puede definirse como una iniciativa diferente. No voy a contar más acerca de lo injusto del trato que hemos recibido los bloggers, podéis leerlo en los blogs de mis compañeros. Pero el trato que recibimos dista mucho del que están teniendo los bloggers más importantes en la Semana de la Moda de Milán.

El desfile de Lydia estuvo lleno de polos opuestos, aunque el conductor común fueron las referencias religiosas que aparecieron en todo momento: hábitos, cruces...
Abrieron el desfile dos modelos que me transmitieron la imagen de dos amiguitas paseando una tarde de domingo. Los primeros looks que vimos estuvieron llenos de tonos pastel, reminiscencias vintage, puntillas, rebecas...

Cambio radical: el negro inunda la pasarela y desde el pitillo con camiseta de tul transparente al vestido de corte años 50 lo comparten como hilo conductor.
De nuevo ruptura total: ¡hábitos!
Finalizamos con tres vestidos. A mi que soy un poquito "repollo" me gustó el cambio, aunque me recordaban mucho a cosas que había visto ya en algunos diseñadores en pasarelas pasadas, os dejo adivinar.
Los tonos, como ya he dicho, fueron de los pasteles y empolvados clásicos, al negro radical.
Los cortes, desde faldas lánguidas a faldas a capa con un vuelo enorme.
Sin duda, la nota dominante fue la controversia.

He dejado para el final mi momento egocéntrico, ¡mi silla reservada!! Tengo que agradecer a todo el equipo de Lydia las molestias que se tomaron con nosotros y el que nos hicieran sentir un poquito parte de la pasarela. Vais un paso por delante.

23 de septiembre de 2009

Un año siendo trendies y teniendo charm

Hago un paréntesis en mis crónicas Cibelinas (que por cierto, se que están durando demasiado, pero no doy más de mi) porque la ocasión lo merece: Hace un año exactamente comencé a escribir este blog y quiero compartirlo con vosotros (aunque ya lo he celebrado previamente, la foto que veis arriba es real)

He leído muchos de vuestros post de "cumpleblog" y cada vez que leía uno, pensaba " ¿Dentro de un año el blog me habrá aportado tantas cosas?" La respuesta es SI.

Cuando te planteas escribir un blog, no tienes ni la menor idea de todo lo que conlleva. La dedicación es mucho mayor de lo que piensas en un principio, pero si hay una cosa que supera todas las expectativas es la satisfacción.

Recuerdo perfectamente la emoción de mi primer comentario o la alegría de ir sumando visitas. Hoy, sigue haciéndome la misma ilusión ver que alguien me comenta o me envía un mail.

Sin trendy & charm no habría disfrutado como una enana de esta edición de Cibeles o no habría dado a conocer mis diseños (soy la primera sorprendida del éxito de mis faldas de plumas). No os habría conocido a todos vosotros ni habríamos disfrutado de tantas cosas juntos...
Y como compensación a este año juntos... estoy pensando en cambiarle el nombre. Ya, ya se que habrá mucha gente que me dirá que el nombre es la seña de identidad y no debo hacerlo, ya se que es un fastidio y todo el mundo tiene que cambiar el enlace, se todas esas cosas y más, pero este nombre no me gusta. ¿Qué por qué se lo puse? Un serie de casualidades que sería un rollo contaros.
El caso es que no es diferente, está en inglés, ya hay una trendy (sorry Silvia, cariño, pero no sabía de la existencia de tu blog cuando le puse el nombre...), no me identifico con él... ¿qué más queréis?
En fin, que me encantaría que me echarais una mano, porque toda la creatividad que me sobra para otras cosas me falta para esto y al final lo llamaré " El blog de cristina n. piña" (eso es lo que es, ¿no?) ¡¡¿¿Qué haríais??!!

Momento histérico aparte, no puedo acabar este post sin dar las gracias a un montón de personas... A Carlos (porque sin ti no habría blog), a todos los que los que me leéis (un año atrás no me habría imaginado que hubiese tantas personas interesadas en leer lo que escribo cada día, aún me parece increíble), a todos mis clientes (¡¡que fuerte suena esto, tengo clientes!!)a los que estáis ahí siempre, en cuerpo y en mente (Laura, Mamen, Chema...), a los que soléis estar en mente solo (Cris, Thesil, Lujosa, Heidi, Lady-b, Laura,...) y tantos otros que me dejo... GRACIAS

21 de septiembre de 2009

Francis Montesinos, exuberancia

Para quienes no hayan visto nunca un desfile de Montesinos, les diré que es espectáculo en estado puro. Yo había visto algunos desfiles del diseñador, pero nunca en directo, así que me presenté allí con muchísima expectación y preparada para dejarme sorprender con su ingenio. No me defraudó.

Venga, reconozco que llegué a emocionarme, pasando antes por los pelos de punta, claro.

¿Cómo puede ser que un desfile provoque semejante reacción en una persona? Tendríais que experimentarlo en vuestras propias carnes, pero intentaré resumirlo.
El escenario estaba tapado con unas cortinas venecianas que, al menos desde el sitio en el que yo estaba, dejaban intuir lo que había detrás. esto no hizo más que despertar aún más, si cabe, mi expectación. Cuando levantaron la persiana nos encontramos con un decorado bastante singular. Un collage de culturas que abarcaba desde capotes o virgenes hasta barras estrellas.

La pasarela se llenó de humo artificial y la primera persona que pisó el escenario fue Rafael Amargo, caracterizado cono el rey de la selva. Lo seguían dos modelos cubriéndolo con una sombrilla indescriptible.... la sombrilla de mis sueños...

Como podíais imaginar por la decoración, el desfile fue una sucesión de fusiones que nos llevó a recorrer los cinco continentes que nos dejó con la boca abierta. El diseñador supo aprovechar lo mejor de cada cosa: la espectacularidad de modelos como Godeliv o Jon Kortajarena, el valor añadido de un bailarín conocido como Rafael Amargo, el juego de luces, música y decoración y, como no, lo excesivo y sublime de sus prendas y los accesorios que las acompañaban

A medida de avanzaba el desfile íbamos viendo como la sencillez se mezclaba con la opulencia y nos íbamos de Asia a la India, a América (la de los indios y la de los vaqueros), a África, pasando por España:

Entre las telas: croché, gasa, lino, seda, tafetán...
Destaco el estampado, presente en casi todos los modelos. Muchas transparencias.
Colores primaverales y veraniegos: blanco, naranja, fucsia, rojo, crudos...
Faldas cortadas a capa, volantes, frunces. Todos los largos...

Montesinos aportó el toque al que nos tiene acostumbrados con grandes dosis de kitch, de mezcla y de abundancia.
Piezas características suyas como el capote no faltaron a la cita. Los tocados merecen un post aparte, uno tras otro no pararon de sorprenderme, me encantaron todos.
Y atención, señoras y señores: EL VESTIDO. Por lo espectacular, por lo trabajado, por lo excesivo, por como lo mueve Elena Barquilla, por su actitud, su osadía y porque fue el momento que consiguió emocionarme del todo.
(Viendo la foto, no se aprecia nada, pero os puedo deci que no calculo la cantidad de metros de tela que se emplearon para hacer semajante vestido con su cola su can can)
Acaba el viaje, Rafael Amargo vuelve a salir, junto a Godeliv, para devolvernos a la realidad, después de un viaje de ensueño.

Francis, Chapeau.

Hannibal Laguna, glamour

Domingo a las 10,30h no era el mejor horario para esta cita, pero decidí que no podía perderme la sensación de ser una diva de Hollywood en plena capital. Nunca mejor dicho, porque la pasarela Cibeles se había convertido de pronto en el centro capitalino y estábamos en un balcón que nos mostraba en frente el edificio Metropolis de la Gran Vía.

La pasarela no estaba muy llena, el motivo, supongo que la hora. En fin, no hay mal que por bien no venga porque esto nos permitió tener un sitio privilegiado.

La música fue uno de los platos fuertes, no podía ser otra que "por la calle de Alcalá", en una versión flamenca. El diseñador nos obsequió con un CD en el que se incluían los temas que escuchamos.
Abrió la pasarela Godeliv y la recorrió contoneándose sensualmente con un modelo de noche.
La colección fue una sucesión de vestidos de fiesta en la línea que el diseñador nos tiene acostumbrados.
El escote por excelencia fue el palabra de honor.
El corte principal: imperio.
Telas de espectacular caída: seda, hilo.
Color: amplia gama de grises, desde el plata al marengo. El negro ocupa un lugar destacado.
Una prenda: el vestido, of course (de cóctel y de gala)

El desfile, transcurrió tranquila y lentamente. Ha sido, con diferencia, el desfile más pausado de esta edición. Durante el mismo, podías soñar como sería llevar tu misma el vestido que veías... Podías imaginarte en una fiesta llena de damas elegantes y espectaculares, charlando con una copa en la mano, mientras a lo lejos, tras el balcón se ve un gran jardín...

Bueno, a lo que íbamos, que me despisto.

Conclusión: todo glamour...
Fotos: Vogue

Amaya Arzuaga, pureza

Amaya es una de mis diseñadoras nacionales preferidas. No es que mi estilo sea el de la mujer que ella idea, pero admiro enormemente su trabajo.

Con esa premisa me presenté en su desfile el pasado sábado. Al llegar, la pasarela ya creaba expectación: había sido dividida con figuras que simulaban arboles y la cubría una alfombra blanca. Era como estar de pronto dentro de un bosque encantado, de un sueño o de algo parecido... Parecía un paisaje nevado

Ocupé mi asiento, expectante y apareció la primera modelo... entre una tenue luz y música creada por Javier Peral.


Pureza es lo primero que me viene a la cabeza para definir una colección en la que las líneas estaban perfectamente definidas, casi de manera arquitectónica.

El volumen en los lugares más insospechados y tan conseguido como si se tratase de esculturas.
Telas como el tul plisado y el algodón orgánico hicieron posible que los vestidos parecieran irreales.
La prenda fue el vestido de coctel, apenas hubo pantalones ni vestidos largos.

Los colores: blanco, negro, fucsia y gris.

La diseñadora creó una colección rotunda y llena de contrastes, inspirada en la metamorfosis de los ledidópteros que me entusiasmó de principio a fin.

Ah! los zapatos, impresionantes.

Juanjo Oliva, frescura

Con cierto retraso, comenzamos a escuchar una música misteriosa mientras cuatro modelos se iban posicionando al principio de la pasarela tras un juego de sombras y luces rojas.

Juanjo Oliva presentó una colección muy trabajada que si bien superó mis expectativas en la parte de día, me dejó algo sorprendida en la parte de noche. ¿Qué por qué? Simplemente porque no me parecían parte de la misma colección (ni siquiera del mismo diseñador) Supongo que debí perderme algo, porque aún hoy, volviendo a ver el desfile, sigo sin encontrar el nexo de unión. Juzgad vosotros mismos:

Al margen de esta curiosidad, os comento la parte de día, que fue la que me gustó:

Vestidos muy cortos con mucho volumen: silueta en A y en X. Armados perfectos, formas geométricas. Rigidez en las formas.
Vestidos románticos con reminiscencias cincuenta. El sueño americano, esposas perfectas y coquetas. Abullonados y asimetrías propios de tribus africanas.

Un colección para lucir piernas, porque ya sea en versión vuelo o tubo, la mini es la principal protagonista. Bolsillos laterales.

En cuanto a la parte superior, Juanjo toca todos los palos, del palabra de honor al camisero. Mangas al codo, cortas, mini y tirante/es. Hombreras.
Destaca, sin duda, lo trabajado del patrón en todos los modelos.

Estampados africanos de dibujos enormes que hacían mucho más llamativos los vestidos.

Colorido extremo: azul klein, verde pistacho, fucsia, amarillo...

El complemento estrella es el cinturon de cuero sencillo. Si, ese que todas tenemos en el armario. Así que apor el, que va con todo ;)

Victorio & Lucchino, florales


Fieles a su estilo, transportaron Andalucía a Madrid en cuestión de segundos. La pasarela se inundó de volantes, flores, volúmenes y estampados.

Lo primero de todo, quiero destacar que fueron de los pocos que dieron un trato especial a los bloggers. Una azafata fue a buscarnos para acompañarnos a nuestro sitio, aunque todo resultó un poco caótico y cuando llegamos había un grupo de personas maleducadas que se sentaron en “nuestra tercera fila” y se negaron a levantarse.

Aparte de esto, mil gracias por acordaros de nosotros ;)

La pasarela combinó moda femenina y masculina. Pudimos ver el sello inconfundible de los diseñadores en cada uno de los diseños.

Tejidos vaporosos y muchas transparencias

Cortes imperio, volantes

Juego de extremos: vestidos muy cortos y muy largos

Estampados de flores y gasas monocolor. Aplicaciones de pétalos.

Colores fuertes como el naranja, con un gran protagonismo en la colección.

Crean una mujer muy femenina.

La mejor pieza de la colección, para mi gusto, fue esta chaqueta:
Aparte, me quedo con los tocados de flores y con los zapatos masculinos, me los pondría ahora mismo sin pensarlo.

Ailanto, dulzura

La mañana del sábado empezó para mi con un soplo me aire fresco que me alegró el día.
La felicidad contagiosa del desfile de los hermanos Aitor e Iñaki Muñoz me duró todo el día.

¿Conocéis esa sensación que te invade cuando los días van siendo primaverales después de un invierno largo?, ¿la sensación que tienes cuando el sol te da en la cara y puedes salir a la calle con una chaqueta finita? Eso era lo que sentía mientras las modelos desfilaban.

La música, un remix de los 80, resultó todo un éxito. Recibieron tan buenas críticas por la música que estaban hasta preocupados por si había gustado más que el desfile. Desde aquí doy fe de que me pondría todas y cada una de las prendas que sacaron y tendría una sensación de primavera eterna.
Volumen, ligereza, romanticismo y reminiscencias orientales llenaron la pasarela.

Silueta ligera de hombreras marcadas suavizada con volantes y lazos. Volúmenes inmensos en caderas y mangas.

Pantalones harem con caidas espectaculares.

Faldas globo y llenas de vuelo.

Palabra de honor y preciosas espaldas despejadas (aunque no puedo mostraros ninguna foto, los detalles de los vestidos en la espalda eran preciosos)

La seda como principal protagonista.
Colores suaves como azules, blanco, rosa, melocotón, lila… en contraposición con el negro, que ocupa un lugar destacado en la colección.

Estampados de flores y cuadros. Detalles dorados como figuras de elefantes que mostraban la inspiración oriental de la colección.

Una colección optimista y femenina que tendrá un enorme éxito.

Desfile de Ailanto en Madrid Fashion Week Primavera Verano 2010




Fotos: Yo Dona
Video: rtve

José Castro, espectacular

Cuando ocupas tu butaca por primera vez en una desfile, sientes una mezcla de mariposas en el estómago, emoción, nervios y una tremenda expectación. A lo largo de estos días he descubierto que el previo al desfile es idéntico en todos. Para que os pongáis en situación:

Llegas y buscas tu sitio, cuando más o menos está todo el mundo colocado, comienza a llegar el famoseo (es importante, para que se les vea), una nube de fotógrafos se lanza a ellos y durante unos minutos lo único que ves son focos. De repente oyes “vamos, vamos, vamos, vamos….”, el plástico que recubre la pasarela desaparece en cuestión de segundos, se pagan las luces y empieza a sonar la música de un modo envolvente que te introduce al instante en el desfile.

Nunca he sentido una expectación mayor que el viernes a las 20,00h cuando empezó a sonar una especie de mezcla entre música de Michael Jackson y trinos de pájaro. Cuando sale la primera modelo, puedes sentir como se te eriza la piel y se te acelera el pulso.

José hizo gala de su maestría mostrándonos una diversidad de estilos, formas y colores que nos dejaron con la boca abierta, pero vamos a analizarlo un poco más al detalle:
El estilo era marcadamente ochentero.

La chaqueta: entallada de cintura y con hombreras enormes
El pantalón: pitillo
La falda: tubo

Nos deleitó con un patronaje exquisito donde destacan los abullonados en las caderas, en las mangas y las chorreras.
Las telas ricas y opulentas: brocados, rasos, charol. Mucha piel, mucha pitón y mucho estampado grafitero.

Materiales de todo tipo: swarovski, alarmas, candados, paillettes, perlas…
Los colores vibrantes: amarillo, rojo, azul klein y verde fueron los protagonistas entre otros.
Los complementos merecen mención especial, desde los mitones haciendo un guiño al rey del pop hasta las sandalias (que alguien me contó que eran customizadas), pasando por las enormes gafas de pasta fluor.
Es curioso, pero allí dentro se percibe perfectamente lo que el desfile está provocando en el público en general. Los aplausos espontáneos se contagian, el público irradia sonrisas y las caras de admiración se suceden.

Sin duda, este fue un desfile para recordar, que consiguió entusiasmar al público.

PD.- Gracias Mamen, esto no habría sido posible si no me hubieses cedido tu invitación.




Fotos: Vogue
Video: rtve
EDITO: José Castro recibió el premio a la mejor colección de esta edición de Cibeles Madrid Fashion Week... y yo no pude resistirme a hacerma una foto con él.

20 de septiembre de 2009

cibeles experience


Todos deberíamos tener la oportunidad de vivir aquello que nos hace soñar. Hay gente que sueña con un equipo de futbol, otros con ser actores, otros con el baile... yo siempre he soñado con desfiles de moda.

Si alguno de mis queridos lectores, disfruta de la moda y sueña con vivirlo desde dentro... debería seguir leyendo este post, porque voy a intentar transmitir lo que se siente cuando se está en un desfile por primera vez.

Durante esta semana y la siguiente iré publicando, un post cada día (o eso espero) dedicado a cada uno de los desfiles a los que he asistido. En cada uno, intentaré que podáis sentir lo que yo estando dentro.

Allá voy:
Conseguí las invitaciones de cada uno de los desfiles directamente de los diseñadores, aunque he de decir que la organización de la pasarela me ha acreditado como prensa el próximo martes.

Cuando el martes pasado abrí mi buzón y recogí un sobre que remitía Francis Montesinos y otro Hannibal Laguna... subí saltando en el ascensor, aún a riesgo de que se descolgara...

¡Por fin!

Entré en casa y... ¿dónde creéis que fui? ¡Directa al vestidor!!

Seamos realistas, ¿qué es lo primero que piensas cuando te confirman tu asistencia a Cibeles??
¡¡¿QUE ME PONGO?!!

¿Y lo siguiente?

¡¡¡NO TENGO ROPA!!!

Entonces empiezas a componer outfits en tu cabeza...

¡¡TENGO QUE IR DE COMPRAS!!

El resto de la semana intenté compaginar mi vida normal con la recogida de invitaciones, los 500 mails de bloggers histéricos quedando para el fin de semana (¡¡mi bandeja de entrada echaba humo!!!) y la búsqueda del outfit perfecto.

¡Por fin llegó el viernes! Las 19:00h. y puntuales, La ratita presumida y e-coolsystem estaban esperándome en la entrada. Pasamos el control y... estábamos en Cibeles... Lo primero que vimos fue a Cris (¡que alegría volver a verte!) y a Lujosa (¡que ganas de conocerte!)

Durante estos días he compartido muchas, muchísimas risas, conversaciones, confidencias, opiniones muy profesionales (y otras no tanto), emociones, cansancio, dolor de pies... pero sobre todo amistad.

Hemos sido muchos (tantos que a lo mejor me dejo a alguien, sorry): Trendy, Laura, Fashionisima, Monica, Patricia... Otros no han podido estar... aunque de alguna manera han estado: Mamen

Gracias a todos por hacer de esta, una experiencia inolvidable.

Si queréis saber quien me emocionó, quien me hizo vibrar o me entusiasmó, quien me hizo sonreir o soñar... os lo cuento en breve ;)

14 de septiembre de 2009

babydoll

Babydoll: cristina n. piña
Bolso: Bimba & Lola
Sandalias: Zara
Hoy hemos amanecido en Madrid con una temperatura bastante más baja de la que veníamos disfrutando últimamente. Estos días en los que notas como el verano se te escapa entre los dedos me dan mucha pena. No puedo dejar de pensar en lo largo que es el invierno, así que he buscado un outfit dulce y muy veraniego.
No habrá muchas ocasiones de ponérmelo este año y ahora, a la vuelta de vacaciones y con el bronceado de playa , es cuando mejor sienta.

11 de septiembre de 2009

Mi Fashion Night Out con Josep Font y mis queridas bloggers

Casi todas somos bloggers, no detallo quien es quien para mantener el anonimato de algunas personas que lo prefieren así.
En pocas palabras y salvando excepciones muy concretas que ahora comentaré, en mi opinión faltó caché y tuvo mucho de feria popular. Pero hoy no tengo un día crítico ni lo quiero tener, así que después de pensar lo que os podría contar, me parece para un resumen perfecto de la noche, deberíais leer a La ratita presumida.

Yo os voy a hablar de MI Fashion Night Out y lo que la hizo especial.
Lo mejor, como siempre, la compañía. Esta vez conseguimos juntarnos: La Ratita Presumida, Mamen, Laura, Patricia, Chema, Miss at la Playa, Heidi y Javi. Gracias a todos por una noche estupenda.

Después del paseo de rigor por Ortega y Gasset, después de ver la masificación que había en algunas firmas y de conseguir juntarnos todos los que habíamos quedado, tuvimos un momento de paz en ACME.

Pudimos ver tocar y... comprar las colecciones de esta temporada, charlar con las responsable de comunicación de Lydia Delgado, que se portaron fenomenal con nosotros y refrescarnos con una cervecita en un sofá que me pareció maravilloso después de toda la tarde caminando.
Cuando salimos de allí, nos encaminamos a Josep Font. Por uno u otro motivo, todos teníamos especial interés en pasar por allí. En mi caso, a vosotros que me conocéis un poco (porque a través del blog, se conoce un poquito al que está al otro lado) no os costará imaginar que soy una ferviente admiradora del trabajo de Josep Font. Adoro el detalle con que está hecha cada prenda, la calidad de los tejidos, la perfección de los cortes, su capacidad creativa... podría estar así todo el día.

Llegamos a su boutique, en D. Ramón de la Cruz 51. No se si alguna vez habéis estado allí, pero es muy recomendable. Cuando entras es como si atravesases un umbral mágico que te transporta a otro mundo. El verde de las paredes, contrasta con el rojo de las enormes cortinas del probador y el dibujo del suelo. (Advertencia: cuando atraviesas el umbral de vuelta a la calle, suele romperse el hechizo. Sobre todo si no llevas ninguna bolsa)

Josep Font y yo

Donde estábamos... ¡ah si! Atravesamos el umbral mágico y al otro lado estaba Josep. ¡¡Que ilusión!! Podéis verme la cara en la foto, parezco una niña de 12 años haciéndose una foto con los Jonas Brothers, jajajaja (ya, ya se que estoy horrible, pero tenía que ponerla para dar fe) Pasamos un largo rato charlando con él y su responsable de prensa, encantadores ambos. Mención especial requiere Carla Royo-Villanova, muy atenta con nosotros.
Vimos una muestra de su última colección de Alta Costura en París. Solo os digo que me pareció TAN impresionante que merece un post aparte.
El tiempo que pasamos allí no hizo más que reforzar mi opinión acerca del diseñador. Creo que él y su equipo dieron un ejemplo excepcional de coherencia y saber estar, en una noche que resultó en general, un tanto caótica.
Salimos de la tienda y esta vez, curiosamente... no se rompió el hechizo.

Buen fin de semana ;)