29 de octubre de 2008

Paul Poiret, el creador de sueños

Paul Poiret fue el primer coolhunter del s.XX. Audaz, arriesgado y capaz de ver más allá de lo que aparece a simple vista. Precursor del Art Decó, genio y figura.

Detrás de su turbante drapeado con una aigrette se esconde el hombre que supo dar vida a la suntuosidad y la opulencia. ¿Occidentalizó lo oriental u orientalizó occidente? Sin duda alguna creo un estilo y rompió moldes.

El modisto comenzó como dibujante y diseñador de moda del taller de la casa Doucet en 1898. En 1901 pasó a trabajar en la casa Worth, donde estuvo hasta 1903, cuando abrió su boutique. Su gran salto en la moda lo dio en 1906, con el diseño de un vestido con el que inicia su batalla contra el corset, prenda que siempre había odiado porque hacía parecer a las mujeres ridículas a sus ojos. Sus diseños eran sencillos, con talle alto, largos, con caída y escotes generosos. El diseñador propone una mujer muy diferente a la que estaban acostumbrados en la época: libre, atrevida y algo extravagante.

Poiret busca su inspiración en artistas como Dufy o Paul Iribe. La cultura oriental es la más influyente en las creaciones del modisto. El motivo de esta influencia fue el debut que los Ballets Russes de Diaghilev hicieron en París en 1909, con su original coreografía y vestuario.

Con el modisto cambia la paleta de color de la época, que se enriquece con colores fuertes como el naranja y el verde y colores empolvados. Se añaden también prendas no utilizadas en Europa hasta entonces, como la túnica, los pantalones bombachos y los caftanes.

Introduce accesorios como las medias de seda en tono natural, los turbantes, velos… y en 1911 es el primer modisto en lanzar su perfume: Rosine, dedicado a su hija y con el nombre de ella.
Las genialidades del modisto se fueron haciendo cada vez más extravagantes. En 1910 lanzó la falda trabajada, tan estrecha en la parte de abajo que obligaba a andar dando pasitos.

A él le debemos la occidentalización del pantalón harem, tan de moda en las últimas temporadas y los inventos del soutien y de la falda pantalón, que llegó a ser condenada por Pío X.

El final de Poiret fue menos brillante que todo lo que aportó a la moda del s.XX, así que nos quedamos con lo bueno de este creador de sueños.




7 comentarios:

laratitapresumida dijo...

Sin duda, uno de los más grandes.
Por cierto, qué gran post.
Besos.

Cristina dijo...

Ratita: grandísimo.
Genial que te guste el post!

Un beso,
Cris

La Condesa dijo...

Cristina, te añado a la lista de blogs favoritos que se me había pasado hacerlo

Saludos!

Lorentzo dijo...

Era un genio, pero suerte que llegó Coco a quitarle un poco de seriedad al asunto.

Un saludo!

cocoadicta dijo...

Es verdad, Coco también hizo turbantes y un look muy "oriental" en muchos diseños suyos. Está claro que cuando uno es un genio, es copiado y alabado hasta la eternidad.

http://cocoadicta.blogspot.com/

Cristina dijo...

Condesa: gracias, tu ya estás en los míos.


Un beso,
Cris

Lauri dijo...

Que grande este hombre!

Besos,
Lauri